LA REFORMA DE LAS ADMINISTRACIONES DEBE DIRIGIRSE A AUMENTAR SU CALIDAD Y NO A EMPE0RAR LA SANGRIA DEL EMPLEO PÚBLICO

FSP-UGT ha pedido al Gobierno que la Reforma de las Administraciones Públicas que prepara se encamine a mejorar la calidad del servicio y no agrave el deterioro de los servicios públicos y las condiciones de los trabajadores.

La Federación de Servicios Públicos (FSP) de UGT ha pedido al Gobierno que la Reforma de las Administraciones Públicas que prepara y de la que es posible que se haga público algún dato tras el Consejo de Ministros del viernes 26 de abril, se encamine a mejorar la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía, acuciada por una crisis que el deterioro de los servicios públicos no hace sino empeorar.

El sindicato ha expresado su temor a que la tan cacareada reforma no sea más que nuevos recortes, que lejos de elevar la eficiencia del sector público aumenten la pérdida de empleo en las Administraciones que dura ya más de un año. Según datos de la EPA del primer trimestre, la ocupación en este sector ha disminuido en 71.400 personas. En el último año se han perdido 260.000 puestos de trabajo en el sector público. El porcentaje de pérdida de empleo está en un 8,32% con respecto al mismo trimestre del año pasado, un ritmo muy superior al del empleo privado, situado en 3,77%.

Para la FSP-UGT, plantear una reforma en la Administración Pública debe suponer necesariamente que cualquier mejora de la gestión económica debe ir acompañada de una mayor eficiencia social y por ello pide al Gobierno un gran pacto por el empleo que tenga eficacia también dentro de todas las Administraciones Públicas. La FSP-UGT considera que el Gobierno equivoca sus prioridades y denuncia la falta de negociación con los sindicatos para abordar la reforma de las Administraciones.

Lo que el Gobierno denomina austeridad, con los empleados públicos es más bien mezquindad. La pésima reforma laboral y la reforma de la Administración Local alientan la destrucción de trabajo en el sector público, como bien demuestran los últimos datos de empleo en nuestro país.

La FSP-UGT mantiene que la actuación del Gobierno se debe a convicciones ideológicas no a cuestiones meramente económicas. Es injustificable sino que la Agencia Tributaria prefiera rebajar su objetivo de lucha contra el fraude antes que incrementar la oferta de empleo público en este organismo. Como ya denunció el sindicato el pasado mes de febrero, España pierde más de 230.000 millones de euros al año por el fraude fiscal, entre un 20 y un 25% del PIB y sin embargo el ratio de trabajadores destinados a la lucha contra el fraude por habitante es de los más bajos de Europa.

Visto 619 veces Modificado por última vez en Miércoles, 19 Marzo 2014 16:01