Sep 23 2020

"Revista La Karishina" Sindicalismo en tiempos de COVID

 

 SINDICALISMO EN TIEMPOS DE COVID

La segunda ola de Covid 19 ha llegado provocando el mismo desconcierto y dolor que produjo el inicio de esta tragedia, de consecuencias aún incalculables. Es en esta situación de riesgo, tanto sanitario, como laboral, educativo y social, cuando las y los ciudadanos tomamos plena conciencia de la importancia que tienen las administraciones públicas para responder de forma eficaz y equitativa a una emergencia como la que estamos viviendo. Es preciso recordar que al inicio de esta tragedia, la ciudadanía comenzamos a salir a los balcones, para aplaudir el esfuerzo realizado por quienes cada día, arriesgan sus vidas en la sanidad, y también por quienes limpian las calles, entregan el correo, bomberos, policías, trabajadoras de residencias y dependencia, seguridad social, oficinas de  empleo…tantas y tantas compañeras y compañeros, cuyo esfuerzo ha sido esencial para que pudiéramos seguir con seguridad, gestionando las medidas que hemos negociado entre sindicatos y gobierno, para paliar el daño producido,  en tiempos de tanta incertidumbre.

Lo aplausos dirigidos a los empleados y empleados públicas expresaban de forma inequívoca la defensa del bien común que se gestiona a través de la universalización de los servicios. Unos servicios públicos, que deben responder ante la premisa de que todos los ciudadanos y ciudadanas, somos iguales, independientemente de nuestra clase social, situación laboral, procedencia, situación legal, edad, sexo…y que tenemos los mismos derechos fundamentales, sea cual sea la ciudad o el barrio donde vivimos. Un hecho que defiende nuestra Constitución y que constituye el pilar de la democracia, pero que sin embargo, no se cumple cuando las ideas neoliberales empañan la gestión política, otorgando mayor importancia a la privatización, desentendiéndose de zonas o barrios de trabajadores o culpabilizando a la ciudadanía de la expansión del virus, cayendo en el discurso populista que señala a la víctima como causante del mal.

El Covid 19 ha dejado al descubierto los costurones de un Estado de Bienestar insuficiente y ha demostrado que una gestión que responda a las necesidades de la ciudadanía, requiere de un planteamiento público universal que se haga responsable del conjunto de la ciudadanía, sin hacer distinciones entre ricos y pobres. Nos ha puesto ante el espejo de la desigualdad, señalando que las consecuencias de la pandemia no son lo mismo para unos y para otros. Esta terrible situación, puede ser un punto de inflexión para dar un giro al modelo de sociedad que queremos defender. Desde FeSP UGT llevamos décadas defendiendo la importancia de los Servicios Públicos, como clave de equidad y solidaridad. Unos Servicios Públicos cercanos a la ciudadanía que responden con eficiencia y desinterés a las necesidades concretas de cada persona. Para gestionar unos servicios públicos que lleguen a todos sin exclusión, que no dejen a nadie atrás, es preciso una política dispuesta a defender lo que es de todos, y que se niegue a sacar rentabilidad de sus prestaciones.   No, no es lo mismo, defender los servicios públicos y gestionar desde la equidad que dejarlos en manos privadas, con ánimo de lucro. No es lo mismo, responsabilizarse de la salud de vecinos y vecinas que señalarlos como culpables y no es lo mismo pensar en medidas preventivas o ayudas para paliar las consecuencias de la crisis de forma equitativa con la redistribución de la riqueza, recursos para la sanidad, la educación, la dependencia, que endeudar a toda una población mientras se bajan los impuestos.

En tiempos como los actuales, desde FeSP UGT seguimos defendiendo el bien común. Lo hacemos de la mano de las empleadas y empleados públicos, negociando medidas, reivindicando la importancia de plantillas, recursos, prestaciones…escuchando a compañeros y compañeras que cada día se enfrentan a situaciones de emergencia, dando lo mejor de sí, para cuidar de otros. En estos tiempos de crisis sanitaria, los Servicios Públicos son el salvavidas de toda una sociedad. No lo olvidemos

Julio Lacuerda

Sº General de FeSP UGT

Sep 18 2020

UGT suscribirá el acuerdo para desarrollar el teletrabajo en las Administraciones porque garantiza un marco general básico adecuado y garantista

 

El sindicato ha señalado que el texto propuesto cumple los requisitos fundamentales que ha exigido durante la negociación, como que el coste fuera asumido por las Administraciones y que incluyera a todos los empleados públicos (incluido el personal laboral)

Se garantiza la atención presencial y directa a la ciudadanía, cuando sea precisa; para los trabajadores tiene carácter voluntario, reversible y, en cuanto a la prevención de riesgos laborales, incluye aspectos como el derecho a la desconexión.

El acuerdo se deberá ratificar en  la Mesa General de Negociación de las Administraciones Públicas convocada para el lunes 21 de septiembre

La Federación de Empleadas y Empleados de los Servicios Públicos (FeSP) de UGT suscribirá el acuerdo para regular el teletrabajo dentro de las Administraciones Públicas. El sindicato, tras someter el texto a debate y votación por sus órganos internos, considera que la propuesta presentada por el Gobierno, tras negociar en la Mesa General de Negociación en las últimas semanas, recoge los principales requisitos que el sindicato plantea para poder implantar el trabajo en la Función Pública con garantías. 

UGT señaló que el acuerdo debía tener un carácter básico y general para evitar desigualdades. En este sentido, la regulación de la modalidad de teletrabajo se hará a través de un nuevo artículo en el Estatuto Básico del Empleado Público, estableciendo un común denominador para todas las Administraciones Públicas y sus empleadas y empleados, que se podrá desarrollar después, previa negociación colectiva, en cada sector y territorio.

UGT exigió en la negociación que varias materias debían quedar garantizadas con carácter básico y general de manera específica, tales como la definición del concepto; el caráter voluntario y reversible; la prevención laboral; la igualdad de trato y no discriminación; el abono de gastos y la formación adecuada, los mismos  derechos individuales y colectivos que en la prestación presencial y su  desarrollo y concreción mediante la negociación colectiva en las mesas sectoriales y territoriales.

El texto, además, regula el teletrabajo de forma estable, permanente y estructural en el funcionamiento normal de las Administraciones, al margen de situaciones coyunturales, como las ocasionada por el Covid-19, y garantiza la atención presencial y directa a la ciudadanía.

El acuerdo, que afectará a los más de dos millones y medio de empleadas y empleados públicos, avanza en cuestiones tan novedosas y vinculantes para todas las administraciones como la transparencia y objetividad en los criterios a seguir para su implantación y desarrollo, el fomento de la desconexión digital, la protección de datos, la confidencialidad y el derecho a la intimidad. 

Sep 07 2020

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El 9º Comité Confederal traslada la celebración del 43 Congreso de UGT a mayo de 2021

  • Exige extender la protección por desempleo, agilizar el pago a los y las beneficiarias actuales de la misma (incluidos el IMV y la prestación extraordinaria de empleadas de hogar)
     
  • Urge la convocatoria de las cuatro mesas de diálogo social pendientes, especialmente las de reforma laboral y pensiones
     
  • Critica la gestión de los rebrotes, que están afectando la recuperación de la economía

Madrid, 3 de septiembre, 2020.- El Comité Confederal de UGT ha celebrado hoy en Madrid su novena reunión Ordinaria, en la que ha ratificado las decisiones adoptadas por la Comisión Ejecutiva Confederal desde el inicio de la pandemia de Covid-19 en relación con el desarrollo del proceso congresual de la organización, que debe concluir con la celebración del 43 Congreso Confederal. En este sentido, el Comité ha decidido trasladar la fecha de la celebración del Congreso (previsto para los días 24 a 27 de noviembre de 2020) hasta los días 18 a 21 de mayo de 2021 en la ciudad de Valencia, con el fin de poder garantizar la realización de los procesos suspendidos y los no iniciados en las diferentes estructuras organizativas como consecuencia de la declaración del Estado de Alarma y posteriores medidas de restricción de la movilidad.

El Comité ha aprobado una Declaración en la que se pone en valor el trabajo desarrollado por el Sindicato durante la pandemia, y critica la gestión de los rebrotes, la improvisación política y la falta de previsión. El incremento incesante de casos y una gestión deficiente de la situación está provocando un deterioro desde el punto de vista de la salud y sanitario y afectando negativamente a la economía y el empleo.

Hay margen para subir impuestos

El máximo órgano entre congresos de UGT considera necesaria una política fiscal y unos PGE para 2021 que aporten los recursos financieros necesarios para afrontar la crisis. España posee un amplio margen fiscal estructural para aumentar los ingresos por impuestos, según la Declaración del Comité Confederal, ya que la contribución fiscal española (35,4%) está 6,3 puntos porcentuales del PIB por debajo de la eurozona (41,7%); con una contribución fiscal equiparable a la europea, nuestro país recaudaría 78.500 millones de euros adicionales con los que se podrían financiar mejorar sustanciales en servicios públicos de sanidad, educación y protección social.

Luchar contra el fraude fiscal y garantizar la equidad del sistema tributario son temas igualmente esenciales. Las familias españolas más ricas destinan 26,3% de su renta al pago de impuestos, mientras en Alemania dedican el 40,6%, en Italia el 36,2%, y el 28% en Francia.

El Comité considera igualmente importante la aprobación de unos PGE 2021 adaptados a la situación actual, y que sirvan de instrumento para canalizar y gestionar los recursos provenientes de la UE y destinarlos a los cambios estructurales que necesita nuestra económica, especialmente el cambio de modelo productivo.

Nuevos ámbitos de negociación

Tras constatar los avances registrados en la negociación para la regulación del teletrabajo, el Comité espera un próximo acuerdo y considera prioritario mejorar la legislación laboral y social, y exige prorrogar los ERTE derivados del Covid-19 mantenido en el 70% actual las prestaciones de los trabajadores y trabajadoras que permanezcan en esta situación más de 180 días. El Comité, además, reclama:

  • Mejorar las prestaciones por desempleo, establecer un subsidio para aquellos trabajadores y trabajadoras que hayan agotado la prestación por paro, mejorar y agilizar las gestiones para el pago de las prestaciones por desempleo (incluyendo las extraordinarias para empleadas de hogar)
     
  • El pago de las solicitudes de Ingreso Mínimo Vital y agilizar su tramitación, simplificar sus trámites burocráticos, y empezar a negociar los 5 reglamentos de desarrollo aún pendientes
     
  • Convocar de manera urgente las cuatro mesas de diálogo social pendientes, especialmente las relativas a la reforma laboral y las pensiones

► Declaración del 9 Comité Confederal de UGT

Ago 27 2020

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Es preciso reforzar la protección social y la inversión en cuidados porque el plan Me Cuida no es suficiente


·La demanda de UGT al inicio de la pandemia sigue siendo necesaria para garantizar los cuidados, en especial, para las más de 70.000 familias monoparentales de nuestro país en caso de cierres de colegios y centros de día.

·Poner en marcha esta medida requiere establecer un fondo de compensación y financiación que podría provenir de los fondos europeos para la reconstrucción.

·Urge corregir las deficiencias de nuestro sistema de protección social, especialmente en lo que se refiere a los cuidados.

Madrid, 27 de agosto de 2020.- La Unión General de Trabajadores reclama un permiso retribuido para los trabajadores y trabajadoras que tienen que cuidar a menores y/o mayores dependientes en el caso de cierre de colegios y centros de día. Para ello propone un fondo de compensación para cubrir el coste de los permisos retribuidos que se plantea el Gobierno, y que el sindicato propuso al inicio de la pandemia para aquellos trabajadores y trabajadoras que deban cuidar de menores o mayores dependientes en cuarentena por el Covid-19 o en el marco de un confinamiento con cierre de colegios y centros de día.

El sindicato subraya que es tarde para cientos de miles de personas que durante el confinamiento tuvieron que dejar sus empleos, cambiar sus horarios o reducir su jornada para poder cuidar de los suyos o hicieron esfuerzos cuidando y trabajando, pero que sigue siendo una medida necesaria para garantizar los cuidados e imprescindible, en especial, para las más de 70.000 familias monoparentales de nuestro país que deben afrontar una situación aún más complicada.

UGT destaca que existen diferentes partidas presupuestarias que podrían modificarse para financiar este permiso, y que también cabe la posibilidad de utilizar dinero procedente de los fondos europeos destinados a la recuperación.

Para UGT, el plan Me Cuida es insuficiente por varias razones: aunque supone un avance en la protección del empleo y el cuidado de familiares, faculta al trabajador para adaptar su jornada laboral o reducirla hasta el 100 % sólo para el cuidado de familiares en cuarentena para evitar la transmisión del COVID-19, no garantiza la retribución del trabajador, y además expira el 22 de septiembre.

El sindicato aboga por aprovechar el contexto para mantener en el tiempo medidas que faciliten la conciliación que se están aplicando en algunas empresas como la flexibilización de la jornada y el teletrabajo e impulsar otras nuevas, ya que es absolutamente imprescindible aumentar la inversión en cuidados, reforzar e incrementar los servicios públicos para la atención de cuidados y la protección social en relación a dichos cuidados.

Entre otras cosas, es preciso aumentar la oferta de servicios de escuelas infantiles de 0 a 3 años y de cuidados de larga duración accesibles y asequibles, fundamentales para que los progenitores puedan acceder y permanecer en el mercado de trabajo; dotar de más inversión pública y retomar el sentido inicial de la Ley de Atención a la Dependencia y dignificar las condiciones de empleo y protección social que realizan las personas empleadas bajo la relación laboral especial de ayuda a domicilio.

Impulsar medidas de corresponsabilidad

La Unión General de Trabajadores considera imprescindible seguir impulsando la corresponsabilidad, a través de la negociación colectiva y los planes de igualdad, para que no sean siempre las mujeres las que se deben pedir los permisos para los cuidados.

El sindicato recuerda que uno de los puntos incluidos en el Acuerdo por la Reactivación Económica y Empleo firmado el pasado 3 de julio, es apoyar el desarrollo de la economía social y el sistema de cuidados, con el fin de reforzar y mejorar nuestro Estado de Bienestar porque la crisis sanitaria ha puesto en evidencia las deficiencias de nuestro sistema de protección social, especialmente en lo que se refiere a los cuidados.

España ocupa el 13 puesto de la UE en gasto total en protección y en gasto en edad avanzada y el 15 en gasto por familia e hijos. El empleo en ambas actividades constituye el 4,73% del total de empleos de la UE, pero en España baja al 2,7%.

La inversión pública supondría transformar una buena parte del empleo atípico en empleo formal. La OIT estima que se podrían crear 269 millones de puestos en todo el mundo, si para 2030, se duplicara la inversión en educación, salud y trabajo social. Por ello, es necesario fomentar la corresponsabilidad mediante el impulso de políticas públicas educativas que modifiquen los estereotipos de género y que no sean las mujeres las únicas cuidadoras en el hogar.

Teletrabajar no es cuidar

El sindicato quiere recordar que teletrabajar no es cuidar ni conciliar. Es una forma de organización del trabajo y, aunque durante el confinamiento, y como siempre, el peso de los cuidados ha recaído una vez más, mayoritariamente en las mujeres poniendo en evidencia los desequilibrios y carencias del Estado de Bienestar, el trabajo a distancia no debe ir dirigido a personas con responsabilidades familiares excluyendo a los que no las tienen.

Es fundamental establecer un teletrabajo digno donde se fije la jornada, los periodos de descanso y desconexión, se potencie la igualdad real se asegure la protección de la salud y seguridad de la persona trabajadora y se garanticen los medios necesarios para realizar su trabajo, pero también es preciso evitar la perpetuación de roles en las tareas de cuidado, los sesgos de género y el papel de cuidadora.